30.9.19


LA POSIBILIDAD COMPARTIDA
O




UNA ETERNIDAD SOBRE EL TAPETE


“Cuando el amor se da por hecho, propiedad privada, un bien doméstico como el televisor que sólo funciona a la hora de dormir, podéis estar seguros que en vuestro lecho hay un olor que os despertará en mitad de la noche y os roba el sueño: el cadáver del amor.
[…]
Si todavía no estáis muertos, levantaos sin odio y decid adiós…
Otra posibilidad nace en alguna parte y camina a vuestro encuentro como una sombra en busca de su dueño”
Gonzalo Arango – Obra Negra


Apega y Recato son empleados de los inframundos; puede que sean almas humanas que subieron de categoría, seres de otra dimensión  o espíritus trascendentes… lo que si sabemos es que tienen una función específica: supervisan el segundo círculo del purgatorio y el séptimo del infierno.

Últimamente, con el paso del tiempo, el sistema entero ya no está funcionando muy bien; tanto es así que les han asignado este lugar de reposo donde, cada cierta eternidad, les permiten abandonar su lugar de trabajo para hacerlos olvidar.

Las directivas se han percatado que hay sobre información en sus empleados y que el stress laboral puede ser perjudicial. Sin embargo las fallas del sistema son muchas… en vez de olvidar lo que padecen como sensores supremos de la lujuria, en el salón del tapete los guardianes de la moral han comenzado a encontrar recuerdos; recuerdos de sus trabajos, y de sus historias personales.

Llegando al final de su existencia, intuyen como los valores que soportan el tinglado de las ánimas se están desmoronando; su lugar de reposo es el único lugar donde no están sometidos a los controles de la moral y sienten cómo por las fisuras del tiempo se manifiestan recuerdos pasados y futuros: los padecimientos del amor.

“Cada uno mata lo que ama más no todos pagan por ello “
Oscar  Wilde - Balada de la cárcel

FICHA TÉCNICA

APEGA :  Sharon Pacheco
RECATO:  Michels Manchego
PUESTA EN ESCENA: Juan M Combariza
DRAMATURGIA: Colectiva




Estrenada en el VIII FESTIVAL INTERNACIONAL DE LA MÁSCARA
Teatrova , septiembre 18 de 2019

1.11.14

Movida feldenkrais en LABodega




SENTIR EL MOVIMIENTO INTERNO, ESCUCHAR LAS SEÑALES INTERIORES: tu Semáforo Interno

Moverse dentro de los límites propios, sin ir hasta el  límite, curiosos en la calidad del movimiento  y llevando la atención al  proceso más que a los logros.
¿Cómo moverte sin tener toda tu atención en el dolor, la molestia, la incomodidad, la sensación de esfuerzo?
La lesión puede ser considerada aquí como una restricción en el movimiento que te invita a  moverte en otros lugares. Hacer movimientos  pequeños,  lentos, suaves  de una manera que te gusten para poder escuchar que más de ti participa en la acción.  Soltar esfuerzos innecesarios, y moverte sin dolor, encontrando nuevas opciones para moverse. Moverse sin una idea de lo que debería ser correcto y más bien afinando que este más de acuerdo con la intención.
Cómo jugar con estar en movimiento y hacer de la pausa una oportunidad para seguir moviéndose, escuchar y elegir. Hacerlo más pequeño, más lento y más suave para sentir. Imaginar como  una manera de hacer.